Tao Te Ching, XLVI
Cuando el camino anda por el mundo, los pura sangre tiran del arado. Cuando el mundo no anda en el camino, los tanques se pasean por las calles. No hay desgracia mayor que la codicia, ni infortunio mayor que la avidez. Si te arreglás con lo que hay, te sobra.
Versiones de Ezequiel Zaidenwerg Dib
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