lo cuento ahora que es temprano que estoy viejo
que al final del día se agota mi memoria
me doy cuenta
porque riego el jardín
es imposible y absurda esa tarea de no estarlo
el deseo irrumpe
y conquista mis propios restos
y algo frágil o sutil me inunda de una antigua belleza
ya sé que es triste la belleza
porque se agota
porque cabe en el vuelo del párpado
pero soy en la unidad tenue y vencido
soy tan fácil
el solcito del patio me dice
que una jornada
es el arquetipo de una vida
y un té misterioso me devuelve y desperdiga en esta mesa con mantel y silencio
no es la primera vez que me sucede
sobreviví al fundamento
de sitios poderosos
que no alcanzaré
pero ya no me desvelan
otros cuerpos otros sitios
ni me pregunto
qué otras cosas habrá
mas allá de esta mesa con mantel y silencio
aprendí
que el amor es como una nube
al que cada uno
le encuentra una forma
y en esta ambigüedad
y esta distancia
es válido
desplomarme
como un dios sin esqueleto
por este corazón
que se apropia de todo
que se despoja todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario