jueves, 9 de abril de 2026

Víctor Coral Cordero (Lima, Perú, 1968)

 

 

Puede ser una imagen de juguete para niños 

 

𝐸𝑠𝑡𝑒 𝑑𝑜𝑚𝑖𝑛𝑔𝑜 ℎ𝑎𝑦 𝑒𝑙𝑒𝑐𝑐𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠 𝑔𝑒𝑛𝑒𝑟𝑎𝑙𝑒𝑠 𝑒𝑛 𝑒𝑙 𝑃𝑒𝑟ú. 𝐿𝑜 𝑚á𝑠 𝑝𝑟𝑜𝑏𝑎𝑏𝑙𝑒 𝑒𝑠 𝑞𝑢𝑒 𝑝𝑎𝑠𝑒𝑛 𝑎 𝑙𝑎 𝑠𝑒𝑔𝑢𝑛𝑑𝑎 𝑣𝑢𝑒𝑙𝑡𝑎 𝑑𝑜𝑠 𝑐𝑎𝑛𝑑𝑖𝑑𝑎𝑡𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑑𝑒𝑟𝑒𝑐ℎ𝑎, 𝑝𝑜𝑝𝑢𝑙𝑖𝑠𝑡𝑎𝑠 𝑎𝑙 𝑚𝑎𝑛𝑔𝑜 𝑦 𝑡𝑜𝑡𝑎𝑙𝑚𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑚𝑒𝑛𝑡𝑖𝑟𝑜𝑠𝑜𝑠. 𝐴 𝑒𝑙𝑙𝑜𝑠 𝑙𝑒𝑠 𝑑𝑒𝑑𝑖𝑐𝑜 𝑒𝑠𝑡𝑒 𝑝𝑜𝑒𝑚𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑠𝑐𝑟𝑖𝑏í 𝑎 𝑝𝑟𝑖𝑛𝑐𝑖𝑝𝑖𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑎ñ𝑜 𝑦 𝑞𝑢𝑒 ℎ𝑜𝑦 𝑐𝑜𝑏𝑟𝑎 𝑚𝑢𝑐ℎ𝑎 𝑎𝑐𝑡𝑢𝑎𝑙𝑖𝑑𝑎𝑑.
 
 
 
𝗯𝗿𝗲𝘃í𝘀𝗶𝗺𝗮 𝗵𝗶𝘀𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗽𝗲𝗿ú 𝗮𝗰𝘁𝘂𝗮𝗹
 
 
 
¿alguna vez has visto cómo muere un árbol de molle?
 
treintaidós millones de hormigas infestaron sus raíces
-hormigas rojas, negras, marrones, blancas, y más marrones-
se levantaron por el interior del tronco y quisieron llegar al cielo
pero la sequía, el desprecio, el dolo y la traición pudieron más
 
¿te imaginas cómo muere un molle y se desploma sobre su sombra?
 
el borracho durmió su resaca apoyando el cuello torcido en su corteza
el ladrón eligió su sombra para descansar y esconder la gallina
el político hizo las leyes para explotar sus poderes analgésicos y antiinflamatorios
el empresario hizo dinero con sus poderes analgésicos y antiinflamatorios
nadie se preocupó de regarlo o librarlo de parásitos y alimañas
el molle murió de sí mismo, es decir, de ti y de mí, y no lo estamos velando
más bien sacamos lo peor de nosotros para extraer lo mejor del árbol caído
más bien fuimos lo que siempre fuimos y él fue así también
 
¿alguna vez imaginaste que un árbol milenario podía morir?
 
la muca y el zorro cobrizo pasan de largo por su cadáver
—ni siquiera lo miran ni siquiera husmean un momento—
el sol y el viento tienen mejores opciones para refrescar y alumbrar
¡la historia misma ha pasado de largo por el cadáver del molle!
 
—ah, pero el poema de la muerte del molle tiene, increíblemente, una enseñanza:
 
muchas cosas terribles podemos y pocas, muy pocas, que realmente perduren
 
 
 
[Imagen: bandera del Perú, de Eduardo Tokeshi]
 

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