Gorros de mapache
Afuera ocurre literalmente todo. Lo menos ruidoso es el agujero de ozono recibiendo el alma de David Bowie. Quien decide respirar debe atenerse al destino de un bombardero, ver gente muerta convirtiéndose en hongos alucinógenos y agradecer con un altar de escombros descubrir juntos la náusea y la piedad. Adentro hay una mezcladora de cemento y adentro habito yo. Pero llegó borracho mi hijo, que anda sin trabajo y pasa las noches en discotecas de ambiente, y me pidió guardar silencio, ser un amante en su sueño. Pensando que la vida es real, me puse a dibujar ciruelas en este cuaderno. Sería hermoso comerlas o acomodarlas con cuidado en una canasta. No tengo a quién regalársela, si la compasión es irreal.
(Fuente: Ezequiel Zaidenwerg Dib)

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