TENGO ONCE AÑOS
Los cuadros de padre
no puedo ni verlos.
Toda nuestra miseria esta ahí,
las lagrimas de madre.
Nos chupan la sangre, son vampiros
que exigen una víctima, cual dioses.
Los cuadros de padre,
los amo; son mis hermanos, mis hermanas,
mis camaradas, los únicos, en el atelier
incomunicado como el batallar
de un loco.
Cuando me quedo sola en casa,
paso mis dedos manchados de tinta
por la llama
de una vela. Quiero ser santa,
quiero estar a la altura de los cuadros de padre.
De mi odiar, de mi amar, de mi querer
estar a la altura,
no tengo ni la más remota idea.
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en "Hablando con mi cuerpo", Pre-Textos, Valencia, 2025. Trad. de Abraham Gracera y Teresa Casas Hernández. En la imagen, Anna Swir (Varsovia, Polonia, 1909-Cracovia, Polonia, 1984)
Nota: Anna Swirszcynska, también conocida como Anna Swir, estudió literatura medieval polaca y en los años treinta comenzó a trabajar como editora y publicó, en 1936, su primer libro de poemas. Durante la ocupación nazi de Polonia se unió a la Resistencia y participó como enfermera en el alzamiento de Varsovia. Condenada a muerte, se le conmutó la pena una hora antes de la fijada para la ejecución. Entre sus poemarios destaca "Budowałam barykadę" [Levantando la barricada], de 1974, centrado en sus experiencias durante la guerra. Recibió numerosos premios por su vida y su obra.
(Fuente: Jonio González)
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