El hombre araña
De todo laberinto que no sea Atacama o el Sahara se sale por arriba. Obvio. Pero ese arriba, esa salida, no es ningún dios celestial ni cosa que se parezca. De todo laberinto se sale por arriba con sigilo, con la motricidad fina de un robo con escalamiento, con destreza, con cuidado, como quien hace el amor con alguien que hace el amor por primera vez. Se sale con ventosas en las manos y en los pies o con un traje ceñido de ninja protegido por la noche que lo ama que es una con él. Y con una adiestrada elongación de años: esa es la única manera. (1971-2026)
(Fuente: Ezequiel Zaidenwerg Dib)

No hay comentarios:
Publicar un comentario