miércoles, 4 de febrero de 2026

Ted Hughes (Mytholmroyd, Inglaterra, 1930-Devon, Inglaterra, 1998)

 

 

El zorro menos pensado

Imagino este instante a medianoche 
como si fuera un bosque: hay algo vivo acá
que no es la soledad del reloj ni la página
en blanco que recorren mis dedos.

Por la ventana no se ven estrellas:
hay algo más cercano
y más hondo a la vez en la penumbra
que entra a esta soledad:

con la fría ligereza de la nieve nocturna
el hocico de un zorro roza ramita y hoja;
los dos ojos se ponen al servicio de un movimiento que
ahora, y otra vez, y ahora de nuevo

va dejando prolijas huellas sobre la nieve
entre un árbol y otro, y cautelosamente
en tronco y hondonada se demora la sombra que cojea
de un cuerpo que se atreve a venir hasta acá

tras cruzar por un claro: un ojo, verde
brillante y concentrado
que se ensancha y se ahonda
ocupado en lo suyo,

hasta que con un súbito olor caliente a zorro
se mete por el hueco de la cabeza a oscuras.
No hay estrellas aún en la ventana; corre el reloj,
la página está impresa. 
 
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg Dib 
 

En todo hay una grieta y por ella entra la luz - Patricio Pron - 978-84 ...

¿Dónde se asientan los poemas? ¿En la mente? ¿En el alma, como creen los amantes de lo incorpóreo? ¿En la memoria? ¿En la piedra blanda que tenemos por corazón? Dondequiera que sea, estos poemas estaban allí mientras escribía En todo hay una grieta y por ella entra la luz, del mismo modo en que allí estaba también el verso de Leonardo Cohen que da título a la novela y que, como todas las cosas que refulgen y brillan, no pertenece a quien se la atribuimos: al parecer, es una cita de Cohen a Ernest Hemingway, quien posiblemente estuviese citando a su vez a Ralph Waldo Emerson, el que muy probablemente tomó la frase del poeta Rumi, quien seguramente repetía lo que le había dicho alguna otra persona. Del lenguaje y de sus extraordinarias potencias puede decírselo todo; también, que es todo lo que va del teclado Technics que utilizó Cohen para grabar “Anthem” a las certezas y los lugares comunes de un caravasar del siglo XIII: así de extensa y nudosa es la cuerda que nos une a quienes vinieron antes.

En todo hay una grieta y por ella entra la luz es una historia acerca de ese vínculo; también es una novela sobre el modo en que Nueva York se hundió en la oscuridad del segundo mandato de Donald Trump y de las incursiones del ICE, así como el relato de cómo un escritor que había recibido el encargo de escribir una biografía de Benjamin Fondane, poeta y ensayista nacido en Moldavia en 1898 y asesinado en Auschwitz en 1944, un escritor que podría ser cualquier escritor —pongámosle un nombre cualquiera: llamémoslo, por ejemplo, Patricio Pron—, fue a Nueva York a escribir esa biografía y escribió el primer párrafo y no pudo volver a escribir. En todo hay una grieta y por ella entra la luz es una nota a pie de página —siete notas, en realidad— a una época, que es la de todos nosotros, tironeados como estamos entre un pasado que se nos antoja irrecuperable y un futuro que, de tan inimaginable que es, nos mantiene secuestrados en un presente inadmisible. Por último, es la historia de cómo alguien encontró en ese presente una salida, además de otras cosas: encontró solidaridad, encontró compasión, encontró una comunidad, encontró una manera de dejar de mirar al costado, de no convertirse en un cínico, de encontrar en un vínculo renovado con la naturaleza y con todo lo que nos rodea la posibilidad de un mundo otro.

De ese mundo habla, a su manera, cada uno de los poemas de esta semana, desde la invocación clásica de Robinson Jeffers al diagnóstico de Bob Dylan, de la afirmación última de Wendy Cope y de Kenneth Koch al zorro de Ted Hughes. (No pun intended.) ¿Qué pasa cuando un narrador lee más poesía que narrativa? Pasa En todo hay una grieta y por ella entra la luz, pasa que estos poemas —asentados donde quiera que lo hagan, y ahora traducidos espléndidamente por Ezequiel Zaidenwerg— lo asedien, lo persigan, continúen viviendo en él y lo sostengan incluso tiempo después de haber terminado de escribir su libro.

(Patricio Pron)

 

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