" Yo existo, pero menos de lo que se cree; tú más; él está muerto; nosotros miente" ./ Pascal Quignard
mamá me dice a mí “mamita”
me ama mamá, cuando no sé
cómo hacerle olvidar el futuro,
y le digo “pero mamá”,
y es todo, esa objeción en
medio de la vida que el lenguaje
alcanza a la boca:
“pero mamá”, le digo y la beso
con eso, la beso
(…) a mi madre que me enseña cada día los dientes de la mortalidad.
H.Cixous
I
mi madre y yo tuvimos el mismo sueño:
ella en su salud, yo en mi enfermedad,
ella en mis brazos y yo en el cuenco de tierra
que sus ojos hacían para vaciar
la bolsa de semillas.
Mi madre anota en papelitos:
remover, regar, poner
en agua y dejar que repose:
en su salud ella adelantaba
tiempo para mí, iba adelante
haciéndome camino en el trabajo
de sobre ponerme al andar.
Entre dos vidas ella elige
siempre la misma, otra vez, y yo
no olvido ese detalle a sus espaldas.
En sus brazos no me recuerdo,
pero en el sueño que ambas
tuvimos ella veía por mí.
Dentro de su boca le daba
cada frase y su boca
cerrada masticaba, reía
mi alimento, reía de mí
que alimentaba con las frases del sueño
nuestro imposible despertar.
II
(Le hablo-murmuro- en sus ojos
mientras duerme:
“hay un paisaje que se inclina
ante nosotras que pasamos
una en brazos de otra
en la tormenta del sendero”
y ella, sin abrir los labios:
“sacáme de mi cuerpo,
sacáme de mí que quiero estar
afuera, en el aire de ustedes,
y no que el aire deba pasar por mí”
así, mientras dormíamos)
III
A mis hijos, pensaba, yo he sabido
dar de mamar, de hablar, mis
manos vistieron de música
sus cuerpos, pero a mi madre
no sabré todavía,
aunque ella y yo
tuvimos el mismo sueño,
ver cómo se hace de pequeña
en un mundo domesticado
para siempre ante mí,
que no puedo prometerle
lo que ambas deseamos despiertas.
IV
algo que fluye antes
que yo: mis hijos
algo que fluirá después:
mi madre y padre.
Yo cargo a mi
madre y ella me dice
lo que no sabré hacer
me da
recetas
listas de cosas
que guardo en el montón
V
mi madre y yo
subimos por la misma
escalera: cuando
voy ella vuelve
ante mí que me distraigo
entre uno y otro
escalón, años
me mareo de alturas
a medias, yo, que creía
tener las imágenes claras
veo todo
fuera de campo, sufro
por no alcanzar
a escribir la media sombra
me azuza
como si tuviera ideas
fulgurantes, mientras ella
con lápiz anota la vida
en papelitos
que cuando nos cruzamos
me da a leer
*De Morir por pensar, Pascal Quignard.
...
En: https://www.lapecerarevista.com/
Nueva Etapa de La Pecera, dirigida por Héctor José Freire y Osvaldo Picardo , Revista N°15. Marzo 2017.
(Fuente: Alicia Silva Rey)
No hay comentarios:
Publicar un comentario