EL HOMBRE QUE SE REPARTE
Hay rastros de mí en el nitrógeno del aire,
en el órgano genital de algunas mujeres,
bajo la piel ondulante que ciñe la isla,
en viejas casas que dejaron de ser,
en pensamientos que duermen,
o son olvido, o una llama que arde muy bajo.
Estoy en el futuro de seres que me ignoran,
una partícula de mi vida reposa bajo la tierra,
bajo el mar,
en forma de saliva, de orina, de excretas;
yo, el difundido en miradas, en voces, en partes
infinitesimales
espero el minuto de repartir me totalmente.
(Fuente: Poetas cubanos)
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