domingo, 14 de diciembre de 2025

Héctor Giuliano (Piamonte, Italia, 1947 / Reside en San Juan, Argentina)

 

 

EL VERRUGA PIPIOLO.
 
Actas orales delirantes del nacido con vieja comadrona que fumaba cigarros de carqueja y mucho babeaba verde. Sin fechas ni afiliaciones cívicas.
Nutriero, matarife, pecador de iglesia pobre.
En trato y urbanidad, petisito jetón, más difícil que limpiarse el culo con papel picado y guantes de box.
¿Bardas Blancas, Región del Maule, Bowen, Capayán?
 
 
 
MADRIGAL: SI A PRIMERA VISTA ES AMOR, NO LO SERÁ AYER. 
 
 
 
¿Qué es un feliz hallazgo?
Albur.
Un croata
prende fuego a un lechuzo
para reventar a su doncella
con gualichos
que quitan la salud.
Noche y pedrería estelar
se convoyan e impiden
el olorazo a plumas y patas.
 
Casualidad.
Entre jarillales y tunales,
distinguido galgo
corre y corre.
Se detiene, levanta la pata,
mea.
El sol
refulge en el charco:
truena y nieva
como nunca lo hizo.
Garcilasos arroyos. 
 
Contingencia.
Changarín ferroviario
pierde su trabajo
y es conchabado en avícola
de gansos y murciélagos;
roba huevos y plumas,
es condenado;
el verdugo le corta el gañote
y los gallos
deciden no gallear.
 
Azar.
Un indio pobre, o casi indio
apellidado cristiano,
pica el flanco de un cerro:
halla plata plomo
o queso mineral,
o sea, cloruro argénteo,
que corta con cuchillito
y reparte porciones
en un país de inditos más pobres.
Y esto no ocurre
a menudo
por el asunto ése
de la ley de Lynch,
pero ocurre
más de lo que se pudiera creer.
 

- Inédito -
De "Poetas populares arribados al festín paralizante."
En preparación con chucrut.

 

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