GRACIA TIERNA
IRRADIA EL OBJETO
Y DULCE LA CANARIA SE OFRECE
En el Shopping
no hay nada dispuesto
al azar.
Porción de valores
en toda su extensión
primitiva y natural.
Todo es mercancía:
el animismo, el escepticismo,
los anarcos, los letrados y humoristas,
los músicos rebeldes y Van Gogh,
Cristo y Sendero Luminoso,
los ortodoxos y los hetero,
las mañanitas de Buda
meditando en la pecera,
los indios, los carapálidas,
los jueces y el huevo de Colón.
Todo es mercancía:
lo que repta, vuela,
se rasca o trajine,
Edipo, Deleuze,
Hernández Arregui,
el sereno y agitado
consuelo de la utopía
y la utilidad,
los distópicos
acoples de los muertos,
el metabolismo, las puérperas
y el sobrepeso,
el loco, el más loco cuerdo,
las ilusiones y chichones,
los encuentros amigables,
los secretos de esos encuentros
amigables,
los rojos anocheceres de Santorini
y Cancún.
Todo es mercancía:
las declaraciones de amor
y los condones,
los filamentos íntimos
del amor,
los gruñones y machistas,
las feministas y los payadores,
los himnos y escarapelas,
la paz, la guerra, los armisticios,
las víctimas, el perro del hortelano,
la mar y los faros,
los fantasmas
y las vibrátiles libélulas,
los excrementos, las punciones,
la quimio y un orzuelo.
Todo es mercancía:
el libro, la pluma, el sudor,
el matadero y el genocidio,
el color chocolate y cobrizo,
los descreídos y exaltados,
los candorosos y crápulas,
los alto salvadores y los salvados
la sedimentación geológica,
el catabolismo y el Boeing.
Todo lo es:
Píndaro y Rimbaud,
el futbolista
podrido en plata
que se ríe de nosotros
y el pendejo del potrero,
el preceptor,
las ranas,
el ojo ciclópeo
y el cetro del tirano,
la tapita de Coca
el perro haciendo caca
y el que la recoge.
Queda un fósforo
en la góndola:
por rareza
y seso hueco
también se venderá.
Héctor Giuliano
- Inédito -
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