La historia del carnicero
Cuando era chico,
un muchacho del pueblo
estuvo perdido tres días.
Mi papá, mi tío y yo
salimos a buscarlo en una carreta
tirada por nuestro caballo, Samuel.
Nos adentramos mucho en el pantano,
donde encontramos tres árboles petrificados,
gigantescos, gloriosos. Con ellos
hacemos hermosos armarios,
pulidos como el vidrio.
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg
No hay comentarios:
Publicar un comentario