Un poco más cerca del borde
Lo suficientemente jóvenes para creer que nada los va a cambiar, bajan tomados de la mano al cráter de la bomba. La noche llena de dientes negros. El rólex falso de él, unas semanas antes de romperse contra el cachete de ella, ahora se apaga como una luna en miniatura atrás del pelo de la chica. En esta versión, la serpiente no tiene cabeza: inmóvil como una cuerda desanudada de los tobillos de los amantes. Él le levanta la pollera blanca de algodón, dejando al descubierto otra hora. La mano de él. Sus dos manos. La sílabas que llevan dentro. Oh, padre, oh, presagio, hacé fuerza y metete adentro de ella: como el campo se tritura a sí mismo con los gritos de los grillos. Mostrame cómo hace la destrucción para construir un hogar con los huesos de la cadera. Oh, madre, oh minutero, enseñame a abrazar a un hombre como la sed abraza el agua. Que todos los ríos nos envidien la boca. Que cada beso golpee el cuerpo como una estación del año. Donde las manzanas hagan retumbar la tierra con sus cascos rojos. & yo sea tu hijo.
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg Dib

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