La grieta (Fragmento)
En un artículo científico reciente se comentaba que el ancestro humano originario y primordial era probablemente una mujer, y que los varones habían aparecido después, como una especie de ocurrencia cósmica posterior. Me niego a creer que se tratara de un advenimiento apacible. La idea me vino como anillo al dedo, ya que me había estado preguntando si los hombres no constituían un espécimen más reciente en el desarrollo de la humanidad, una variación segunda. Carecen de la solidez de las mujeres, quienes parecen estar dotadas de una armonía natural con el devenir del mundo. Creo que la mayoría de la gente coincidirá en este parecer, incluso aunque resulte difícil acordar una definición. Los hombres, en comparación con las mujeres, son inestables e imprevisibles. ¿Intenta decirnos algo la naturaleza?
El hecho de reflexionar sobre este asunto desencadenó la especulación, y después sobrevino el revoloteo de la imaginación que puede dar lugar al nacimiento de historia. Aquí se presenta una fábula sobre lo que pudo haber sucedido cuando las grietas dieron a luz al primer varón.
Traducción: PAULA KUFFER
La grieta. Barcelona. Editorial Lumen. 2007. Pág. 9.
(Fuente: La Mecánica Celeste)
No hay comentarios:
Publicar un comentario