Destrozando la poesía 1
RUBÉN DARÍO: BUSCAPINA
La hamburguesa es de alpiste… ¿qué tendrá la hamburguesa?
los vampiros se escapan de su tosca rareza,
que ha perdido divisa, que ha perdido el sabor.
La hamburguesa está escuálida en su grilla de toro,
está crudo el pescado de su carne de loro
y en un graso legado se descolla el olor.
El budín juega al fútbol con los cuatro cereales
se adivina la suegra contra los ventanales
y leídos los ojos serpentea aguijón.
La hamburguesa sonríe, la hamburguesa no miente;
la hamburguesa consigue por la mesa de enfrente
una célula daga de una daga aversión.
¿Reza acaso en el índice de chatarras comidas,
o en el mozo rendido a bandeja platina
o en la carta está en rojo la carne de avestruz?
¿O en la ley de residuos de las cosas tragantes,
o en el que tenga hexágono de materia enfermante,
o en el sello roñoso carnicero y azul?
Ay la doble hamburguesa en la grasa viscosa
quiere ser golosina, quiere ser esponjosa,
tener huevos de aceite, tomates estallar,
ir al son de una barca rejugosa de mayo,
ingestar a los niños con sus quesos de tallo,
o incrustarse en los dientes ensañada de mal.
¡Pobrecita hamburguesa de los lazos de clubes!
Está presa en tocino y guardada en baúles
en la vianda con kétchup de la publicidad,
el comercial proverbio que circula en los bares
que promiscuan cien rubias desde los barandales
un cartel que no duerme y un dragón para asar.
Sin prisa sin pausa
Chivilcoy, Buenos Aires, Argentina
No hay comentarios:
Publicar un comentario