LO QUE SABEN USTEDES
blancas, marrones, de hongos que se le prenden, si no puede
tragar la savia que sale del sol y recae
en esos organismos parásitos y es a ellos
a quienes alimenta y fortalece, si no se cura él,
yo tampoco. Si no se cura la pata quebrada del perro
que renguea en lugar de correr
hacia el hierro del monte a saciar su deseo
de salir de la casa que no es suya, si no alcanza
a llegar a su casa, yo tampoco puedo.
Si él no llega a la cueva, la sombra del árbol,
la madriguera, la vertiente, el túnel
debajo de la tierra. Si no se cura
la pata de ese perro al contacto con el aire
y la luz, si no vuelve
a su lugar, el que le toca, el que más quiere,
mi fractura no tiene
ninguna chance de soldar. Si no se cura
el ala parda del pájaro carpintero,
si se ve obligado a arrastrarse por el suelo
en lugar de montarse a la corteza y picotearla,
si él no cumple su tarea, si está enfermo,
yo seguiré enferma
para siempre y mi tarea,
que no conozco, quedará
incompleta. Si el pez cebra no puede
regenerar su corazón, la iguana su cola,
el ciervo sus cuernos, el tiburón sus dientes,
sus pinzas el cangrejo, si ellos, que son
sus propios chamanes y por un misterio
inconcebible, saben restituir
lo que no está, si esa
operación de magia no resulta,
yo no tengo remedio. Si vos
no podés hacer que deje
de dolerte
lo que te pasó a los cinco años, si aun ahora
sigue sucediéndote, me seguirá
pasando a mí, estoy desahuciada
si no me convierto en vos y en ellos, si creo
que están afuera, que estoy afuera
de vos, de ellos que son vos, que soy yo,
cicatriz de lo que no fui pero podría
haber sido, hermanos, compañeros,
sin ustedes no puedo
curar ni el más pequeño
de mis males, si ustedes enferman
y mueren, yo misma
enfermo y muero con ustedes.
Que se pueda: todo alrededor
es más fuerte que un cuerpo
humano, todo tiende
a la disolución pero antes
de darse por vencido
se repara a sí mismo una y mil veces de maneras
que no comprendo. Déjenme
verlos un rato más, no hay garantías
de que entienda, pero déjenme verlos:
mirándome a mí misma
quedo sola, y sola cómo haría
para saber lo que saben ustedes.
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