miércoles, 5 de enero de 2022

W. H. Auden (York, Reino Unido, 1907 - Viena, Austria, 1973)

 

El ciudadano desconocido 


W. H. Auden

 

 

(A JS/O7/M/378

este monumento de mármol ha sido erigido por el Estado)

El Departamento de Estadística descubrió que era

alguien contra no había queja oficial,

y todos los informes sobre su conducta coinciden

en que, en el sentido moderno de una palabra anticuada, era un santo,

pues en todo lo que hizo sirvió a la Gran Comunidad.

Salvo por la Guerra hasta el día de su jubilación

trabajó en una fábrica y nunca fue despedido,

sino que satisfizo a sus patronos, Motores Fudge S. A.

Y sin embargo no era un esquirol ni tenía opiniones extrañas,

pues su Sindicato informa que cumplió con su deber

(nuestro informe sobre su Sindicato indica que era de fiar)

y nuestros trabajadores de Psicología Social descubrieron

que era estimado entre sus compañeros y le gustaba ir de copas.

La Prensa está convencida de que compraba el periódico todos los días

y sus reacciones a la publicidad eran normales en todos los sentidos.

Las pólizas hechas a su nombre demuestran que estaba asegurado a todo riesgo,

y su cartilla de Atención Sanitaria indica que ingresó una vez en el hospital pero salió curado.

Tanto Sondeos de Producción como Alto Nivel de Vida declaran

que tenía una actitud sensata ante las ventajas del Pago a Plazos

y poseía todo lo que necesita un Hombre Moderno,

fonógrafo, radio, coche y frigorífico.

Nuestros investigadores de Opinión Pública están convencidos

de que tenía las opiniones adecuadas según la época del año;

cuando había paz, estaba a favor de la paz; cuando hubo guerra, acudió.

Se casó y aportó a la población cinco hijos,

lo que era el número adecuado para un progenitor de su generación, según nuestro Eugenista,

y nuestro maestros atestiguan que nunca se entrometió en su educación.

¿Era libre? ¿Fue feliz? Le pregunta es absurda:

si algo hubiera ido mal, con toda seguridad nos habríamos enterado.

 

Marzo de 1939

 

Selección, traducción y prólogo de EDUARDO IRIARTE

Canción de cuna y otros poemas. Barcelona. Random House Mondadori. 2006. Págs. 157-159.

 

(Fuente: La Mecńica Celeste)

 

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