miércoles, 5 de enero de 2022

Marta Jazmín García (Puerto Rico, 1983).

 

El sitio del relámpago*


 

En suspenso

Hay una cierta gradación
en los lamentos.

Como un cuerpo
que es más pesado o
una ausencia más hueca.

Se habla incluso
de fechas específicas:
nacimiento
espesor
caducidad
muerte prematura.

La memoria es una cercanía en suspenso
que sonríe sus tristes anaqueles.

No sabemos el peso del dolor
hasta que un día
no pesa.
 
 
 


 
 
 

Las cosas que no sucederán

también ocupan
su lugar en el mundo.

nacer o no ser

La ruta de la inmortalidad
siempre es dúctil

y a veces construye
dos templos iguales.

De todo cuanto existe
hay una faz y un reverso

Urdimbre silenciosa de
lo deseos perdidos.

Es cierto que existimos
rondando eternidades.

 
 
 


 
 
 

Trasueño

I

El salmista guardó su cuaderno
y se echó a dormir entre las piedras.
A la hora siguiente,
soñó con escorpiones
pero no tuvo miedo.
Creció escuchando profecías
con artrópodos:

«Son metáforas del estupor
que sale de la tierra.»
 
II

Pierdes la noción de perder
y descubres que tu mano izquierda
es un surco de semillas de plata.

Las cosas en el desierto
tienen otros nombres.

No todo pertenece a la vigilia.

La sed es el verdadero río,
por ejemplo.
 
III

Capítulo primero:
un salmista que reposa
entre aguijones,
Soñó la plenitud que escribirá
al otro día.

 
 
 


 
 
 

Elogio de la lentitud

Ha vuelto a confesar la herida:
el símbolo funesto
de una flecha
descansa inamovible
en la rigidez del arco.
 
 
 


 
 
 

Umbral

La lluvia estiba las horas
que no salen del tiempo.
Lo que está oculto.

Los que no han nacido y los
que duermen para siempre.

Es el mismo rumor dispersado
en dos posibles hendiduras:

…………….la tumba o la matriz
Todo está detenido y en espera.
La lluvia desvanece los renglones del tejado.

El único refugio
son los párpados.
 
 
 


 
 
 

*San Juan, Puerto Rico: Ediciones Alayubia, 2021
 
 
 
 
 

 

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