ANTOLOGÍA DE LA POESÍA DEL HOLOCAUSTO:
ANTOLOGÍA DE LA POESÍA DEL HOLOCAUSTO:
Libertad pequeña
Allí donde el vigía monta la guardia,
ante el espacio verde de los prados
en los que se dibuja el camino hacia Bauschowitz,
termina el gueto.
Allí se cierra el pétreo cerco de los murallones
y se abre el camino hacia los humanos.
!Uno querría tanto estar con ellos,
y compartir su respiración, y su esperanzas!
Pero el cerco nos rodea, y el vigía
permanece erguido y silencioso sobre el puente.
Nosotros, como mendigos pobres y quebrantados,
sólo suplicamos con los ojos un poco de pan.
No tenemos dudas: de aquel mundo
nada forma parte ya de nuestra vida.
Sólo nos ceden generosamente
un campo lejano cubierto de hierbajos.
Allí estaremos a salvo, libres,
no necesitaremos hogares ni riquezas.
Y no habrá un guarda que nos cierre el paso
cuando en él, sombríos, nos den la sepultura.
Traducción de Jaime Vándor y Carlos Morales del Coso
(Fuente: Carlos Morales del Coso / Vía Jonio González)
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