¿Qué busca
el pez
cuando ioniza
nuestras almas?
¿Goterones del viaje,
oscuridad en las curvas
y alegrías diezmadas?
¿Qué tormenta
fracciona
la piel de la mar
mientras materia
y humo
se lamen
como un cautivo
que dejó caer sus cadenas?
Bajo este cielo
sólo pernoctan
la sombra de los álamos
y el buitre
con justicia propia.
Aprehensión
de la menor
naturaleza
inanimada.
Después
de la célula motora,
se pudre el mármol
lacustre.
- Inédito -
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