La noche
La noche está llena de indecisiones
tomar un sedante o un estimulante
salir a caminar
tirar
me y relajarme
Te lo ordeno: RELAJATE
Enfrentar la noche
ardiente –u oscura– el aire
acondicionado
la única canción:
te quiero tanto
ya mismo te necesito tanto
cansado y molesto
pero igual no tengo que llamarte:
yo no sabía
que tocaba una herida sin cicatrizar
un trauma: las heridas van a curarse
y lo único que hice
fue aterrarme un segundito
por teléfono
“¡Ay, chiqui, me asustaste!”
No, lo que dijiste
primero por teléfono
fue “Chiqui, voy para allá”.
Y sí. Así fue. Así
viniste, veloz como
la luz, me querés tanto,
no sabía que alguien
te había herido tanto,
se te hizo el suicida: cabeza en el horno
amenazas –todo
el combito histérico. No es
mi onda.
No soy suicida:
somos fuertes y
lo sabés e
igual
tengo que dormir
y esperar –yo
te quiero tanto
vas a ver cuánto
yo sé que ya
lo sabés bien:
nos queremos
tanto. Buenas noches
mi cariño, mi amor
mi querido, mi más y más querido
es cierto
que nos que
remos tan
to.
(traducción de Laura Wittner)(Fuente: Ezequiel Zaidenwerg Dib)

No hay comentarios:
Publicar un comentario