jueves, 30 de abril de 2026

Alicia Galaz Vivar (Valparaíso, Chile, 1936 - Tennessee, 2003)

 

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Soluciones

 

                                        "No sabía vivir sino esconderme"
 
Reptas, te nutres, llegas sin color.
Te pones a sacar cuentas en una bitácora de otro tiempo
y señalas itinerarios,
emociones frecuentadas:
hasta los pares de zapatos comprados a tus hijos
te parecen pasos que nunca llegaron a ninguna parte.
Se proyectan ahora en .la pared de este cuarto alquilado.
Adoptas entonces el empaque de togado funcionario
con la solemnidad. de alguien
                                                    que no quiere morir.
Así cuentas historias muy antiguas
y en la noche auscultas tu propio latido,
descifrando el vacío en las manos.
Escuchas bien tu clase de hambre
que cierra
con desconocida llave
el aposento ese que intentabas habitar.
Reeditas los mitos para vivir,
pero descubres que tu rostro ha sido borrado por la lluvia.
//
 
 

Hombre dividido - Mujer entera

 

                                  "Rompe el hombre los pactos de la luz..."
 
 
El silencio yace en la maceta
de agua y tiempo
que destruyo para no morir de a poco.
Esparzo la melancolía señalada
por los gestos de tu caída comenzada ayer,
cuando dijiste que me aprestara
a la violencia
y defendiera la paz,
la libertad, la igualdad,
el estado, la democracia y otras abstracciones
que tu pregonas con ingentes parlantes
en rotundas antesalas y congresos.
Mi paz está conmigo en el claro habitante de la tierra
y en las enormes madres de mi pueblo
que parieron tantos hijos.
//
 
 
Mi madre me tortura en la punta de la silla
"Yo recuerdo en mi infancia..."
Mi madre me tortura en la punta de la silla
los sábados a la hora de visita:
los pies juntos en casa de la amiga,
sin moverme y no se moleste muchas gracias
mientras mi hermano trepa escalas,
saca frutas, se raja el pantalón con el gran siete
de la victoria en su primera independencia,
al regresar libre de nosotras, 30 metros adelante.
Me colocan cintas, me complican los vestidos,
sobre el andar y los modales
dictan catedra las abuelas, las tías,
las vecinas y parientes que reiteran los peligros
de las relaciones prematuras.
Hablan de ser madre y buena esposa,
de ventajosos matrimonios escucho asertos perentorios:
si luego la niña no se casa
es mejor que siga una carrera, pero corta.
La honra familiar se cuida y pasiva recibo los consejos
sobre el matrimonio nuevamente
y corro hacia mi madre, de la virginidad
voy a mis amigos, de la moral, de casamientos
y bautizos, protocolo y ceremonias,
los buenos maridos, respeto y conveniencias.
Mi padre llega hasta la mesa y tejo entonces fantasías
sobre mi madre comedida que le lleva su café.
 
 
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Poeta, ensayista e investigadora literaria, fundadora y directora de la revista de poesía Tebaida. Publicó en ensayo La fábula de Píramo y Tisbe y la interpretación burlesca de la mitología grecolatina (1955), Análisis estilístico de la fábula de Píramo y Tisbe, de don Luis de Góngora (1958), Galatea y Tisbe. El discurso de los retratos: aproximación estructuralista a la lengua poética de Góngora (1974) y Alta Marea: Introvisión crítica en ocho voces latinoamericanas (1988); y en poesía Jaula gruesa para el animal hembra (1972), Oficio de mudanza (1987) y Señas distantes de lo preferido (1990).
 

(Fuente: Cecilia Pontorno) 

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