CASI UNA VIDA
Cumplí trescientos años de antropoide incesante
Recomponiendo la luz y visitando abismos por las tardes
He cumplido tres siglos de desdeñosa faz de corrupta
azucena encendiendo juventudes a radicales grietas
de mi anunciada vejez
/ victoria indiscutible de un verdugo sin decoro
que acaricia mis cuencas con tijeras
con cuchillas verdugo que muge y muge
con el tiempo sus conjuros /
Cumplí trescientos calendarios de papel
pretendiendo robar alturas a las cumbres
humedad al agua paz al silencio
Prendida del lenguaje precipitando sueños
Reventando a la bestia acurrucada que escupe
Aburrimiento en un lugar de nadie
Fusionada a la hiedra Ajado el ghetto
Cumplí trescientos años negándome
a ser parte del engaño
Sumida en mi esfera marginal
En una Inflorescencia de flor unisexual
en mi confín secreto
Barriendo con los pies pedazos de mi selva
/ fragmento de almas noción de patria y redención
Tristeza por el número infinito /
Cumplí ya, no sé cuántas campanadas de reloj
en un profundo océano
Hecho líquido el tiempo
En sendas nubes gaseosa evaporada
Al revés el alfabeto y añorando terca al pleistoceno
[Y a Quetzalcoátl, la serpiente de emplumado
aspecto]
Solemnizando anatomías por la fuerza
Haciendo iridiscente la miseria
Con rabia por no entender la Via Láctea a Dios
y a sus ángeles alados
Sumida en bosquecillos en descalabro mis arterias
La demencia larga
Descifrando inútilmente lenguaje de gaviotas
Alrededor de extraños sin rostros y sin manos
¡Cumplí trescientos años!
Casi una vida
Así como Matusalén
Sembrando de ignorancia tantas playas
Mi libertad en embrión
Estrechada masoquista
Imponente en la impotencia
Bautizando mensajes junto a la protohistoria
Insistiendo con la tierra con el agua y con el fuego
Acusada de vivir tanto y poco
Inocente por tanto y nada
Subversiva sin embargo.
Poemas urbanos (1998)
En: Ad libitum. Antología poética [1996-2006]
Lima: Carpe Diem Editora, 2006, pp. 76-77
(Fuente: Óscar Limache)
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