Así
el que se medica
por su cuenta,
así
el que procura
con la ceniza
que cae
en la noche cerrada,
así
el que escribe
flamígero
y cree
que ganó una batalla,
así
el que mata
a un hijo
y se le antoja
que no mortificó
a la naturaleza
ni al toro
que marcha
al sacrificio,
así
el que ve
un aerolito
se sacude y paraliza,
así
el que mete
un cuchillo en la sangre
y no restaña
la herida,
así
el que nunca despierta
del todo
y no ha resuelto
sus ventajas,
así
el número XXXIII
que da fin
al poema 29,
hule negro,
viernes 13.
- Inédito -
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