No rezo en las noches
A nadie
A nadie que me impongan
Aprendí que sólo es a mí
Ocupate de vos mismo! me decía mi abuela
La que había enterrado a mi abuelo
Luego a su segundo esposo
Y aún conservaba esperanzas carnales
Así creé mi propia religión
Sencilla algo escueta
Nacía cada mañana y perecía lento de noche
Y luego volver a empezar
Un día hace mucho armé mi altar
Para ello sólo necesitaba cualquier libro
De modo que mis dioses eran variados
Casi uno distinto cada día
Y claro una foto colgada de "ella" en aquél verano
Quedé atrapado allí hasta hoy donde aún me mira
Loa dogmas no te sueltan lo sé bien
Esos autores -tapa blanda o dura- eran mis biblias
Y ella atrapada en mí era mi ruego nocturno
Luego pensé en tener un precepto permitido
Por qué no me dije
Las prohibiciones ya me suceden en forma natural!!
Entonces uno factible
Sólo un mandamiento a mi favor
Uno que pudiera cumplir
Y como me considero un fiel algo limitado
Bastante débil y flojo
Me tracé uno a mi medida
"No ser pretencioso y sólo darme a la lujuria"
Lo he cumplido con suerte dispar
Jamás se me concedió la gracia de un amor correspondido
Las más de la veces fui "vegano" a la fuerza
Tampoco saltó nunca ella de aquella "estampita" hacia mí
Mi inalcanzable 'virgen' no me cumplió deseo alguno
(luego supe que se hizo bailarina del caño)
También algunos libros me pincharon mi poca fe
Me costaba horrores seguir sus enseñanzas
Al cabo decidí ser mi propio dios cuasi puro
Ven a mí hermano! me digo a mi mismo
Me sigo
Así que cada día redacto mis propios votos
Mis tan particulares y sagradas Escrituras...
G.F.QUINN
(Fuente: Facebook)
No hay comentarios:
Publicar un comentario