IN CRESCENDO
Sutil palabrita humilde, de barro, de barrio, como pan, como silla o agua. Despojada, desnuda, transparente. Pluma con suavidad sonora de brisa.
Gorrión de calle, enarbolado, piando botones y asteriscos, ramaje de otoño, óseo hocico de perro vagabundo.
Palabra vestida de seda, buena presencia, segura y sensata como amor, como paz, como beso. Mediana entre las potencias. Limpia, sin máscara, audaz.
Se me apingüinan las alas de águila andina al empollar el huevo de la calma.
Se me aconcagua la voz de marea alta.
Y explota el palabrón, palabrota, bestia palabreja, como bomba, como bombacha, como encorsetado diapasón. Como clítoris del pezón obnubilado.
Se me obelisca el alma, pertinaz el verso, garganta del diablo en la palma de la mano.
Sin prisa sin pausa
Chivilcoy, Buenos Aires, Argentina
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