Plegarias de acero
Recostame en un yunque, Señor. Golpeame y martillame y convertime en barreta. Dejame aflojar paredes viejas. Dejame levantar y aflojar cimientos viejos. Recostame en un yunque, Señor. Golpeame y martillame y convertime en barrote de acero. Embutime en las vigas que sostienen un rascacielos. Agarrá remaches al rojo vivo y atornillame a las vigas centrales. Dejame ser el gran clavo que sostenga un rascacielos por las noches azules hacia las estrellas blancas.
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg
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