CINCO POEMAS DE LO QUE QUEDA DE NOSOTROS
I
Lo peor de todo es vivir sin amor y acostumbrarse.
Casi prefiero desangrarme y rodar por los suelos
confundirme y mezclarme con la tierra.
III
Aquí no hay amor
solo encuentro
intenciones y deseos y explicaciones.
Si hubiera amor habría espacio a raudales:
silencio, risa y paz.
VI
Me has dotado de alas al cortármelas,
has convertido mi pérdida
en resorte.
Sin tú saberlo, me has elevado más allá.
Lo más semejante al amor es perderlo.
Equivocamos los labios que besamos
y no por ello es menos sincero el beso.
Ya no deseo refugiarme de nada,
estoy calada de mí hasta los huesos.
XI
¿Dónde queda la parte de nosotros que ya ha vivido?
El recuerdo tangente
la palabra extranjera
las manos que rozan nuestro pasado.
XX
El sencillo automatismo
de la respiración
nos recuerda lo dolorosamente
frágiles que somos.
Desde cualquier ventana
viendo las pasajeras nubes
tejiendo este hilo de oro,
este silencioso aliento
llamado vida.
En: Lo que queda de nosotros
Ediciones El Gallo de Oro
(Fuente: Papeles de Pablo Müller)
No hay comentarios:
Publicar un comentario