domingo, 8 de agosto de 2021

Anne Hébert (Francia, 1916-2000)

 

 

UNA PEQUEÑA MUERTE

 

 
Una pequeña muerte
se ha postrado atravesada en la puerta. 
 
La hemos encontrado de madrugada, abatida en nuestro umbral
Como un helecho completamente helado. 
 
Ya no osamos salir desde que está ahí
Es una muchacha blanca de faldas espumosas
De la que irradia una extraña noche lechosa. 
 
Nos esforzamos por vivir en el interior
Sin hacer ruido
Barrer la habitación
Y ordenar el hastío
Dejar los gestos balancearse completamente solos
En el extremo de un hilo invisible
En nuestras mismas venas abiertas. 
 
Llevamos una vida tan minúscula y tranquila
Que ni uno solo de nuestros lentos movimientos
Sobrepasa el reverso de este nítido espejo
Donde esta hermana que tenemos
Se baña azul bajo la luna
Mientras crece su olor embriagador.
 
 
 
________________
en “Hermeneus. Revista de traducción e interpretación”, nº 2, 2000. Trad. del francés de Miguel Ibáñez Rodríguez. 
 
 

UNE PETITE MORTE

 

Une petite morte
s’est couchée en travers de la porte.
 
Nous l’avons trouvée un matin, abattue
sur notre seuil
 
Comme un arbre de fougère plein de gel.
Nous n’osons plus sortir depuis qu’elle est là
C’est une enfant blanche dans ses jupes mousseuses
D’où rayonne une étrange nuit laiteuse.
 
Nous nous efforçons de vivre à l’intérieur
Sans faire de bruit
Balayer la chambre
Et ranger l’ennui
Laisser les gestes se balancer tout seuls
Au bout d’un fil invisible
À même nos veines ouvertes.
 
Nous menons une vie si minuscule et tranquille
Que pas un de nos mouvements lents
Ne dépasse l’envers de ce miroir limpide
Où cette sœur que nous avons
Se baigne bleue sous la lune
Tandis que croît son odeur capiteuse.
 
 
 
(Fuente: Jonio González)

 

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