viernes, 12 de febrero de 2021

Martín Zúñiga Chávez (Cusco, Perú, 1983)

 

 

PAÍS ABIERTO


a Alarico, todista

 

mi país es tan pequeño que si me levanto

por el lado izquierdo de la cama

ya soy un extranjero. mi país

no tiene más que una estación solo de salida

de buses. en mi país cuando trajeron

un cristo crucificado para la única iglesia

tuvieron que cortarle un brazo para

que entrara. en mi país los días

duran la mitad. y la gente tiene

herramientas que a la vez son una taza

un taladro una espada un tambor una silla.

para que la comida dure el doble

comemos frente a los espejos.

ahora que viajo me doy cuenta

que solo se puede hacer bien el amor

en mi país. cuando vino la sequía

nadie se dio cuenta. cuando llegó

el invierno incendiamos la iglesia

y creamos al menos tres religiones más.

mi país tiene la misma cantidad

de alfabetos que de personas.

al miedo no lo conocemos pues hemos

sembrado tanto horror en el mundo,

que solo le tenemos pánico a dormir

porque en mi país nadie sabe

convertido en qué se puede despertar.

 

De: No siga ese pájaro

 

 


 

PAPAS Y CAMOTES


a Toño, maroquero

 

cuando cocino el sabor depende

para quién sea y qué tal me caiga.

cuando cocino para mí, por ejemplo,

todo me sale feo, quemado y triste.

cuando cocino para mi madre

todo sabe a leña verde y recojo violetas

en el camino para adornar su lápida

pues como todos saben mamá no está muerta.

cuando cocino para mi padre hay mucho ajo

y pólvora y clavos y esquirlas de mercurio.

cuando cocinamos con mi hijo él dice

que todo le gusta porque él cocina más que yo.

cuando cocino para mi amor estoy distraído

y estas llagas en mis manos son de agua

helada y aceite hirviendo pues las estrellas

son difíciles de sazonar.

cuando cocino para el Hombre

al cual a pesar de todo le tengo fe

las papas saben a papas

y los camotes, a camotes.

 

De: No siga ese pájaro

 

 

(Fuente: Angeles de papel)


 


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