El arte de la pérdida es un arte perdido
Porque amo las cosas que se queman hice de mi corazón un campo de fuego así, no tengo nada no puedo perder nada El pastel de luna que me diste de comer permanece como un fantasma sobre mi lengua avispa inmortal llamita blanca que nunca toqué La verdad es que somos perfectos horas sin gastar como diamantes en el ahora invisible El uno sin el otro también somos perfectos Preparo con la boca la hora de tu llegada una y otra vez en mi sueño indefinido
Traducción de Ezequiel Zaidenerg Dib

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