Entonces vuelvo a mirarme,
los pies, y están atados;
las manos,
y están atadas;
el cuerpo,
y está preso;
pero el alma,
ay, el alma,
no puede quedarse así,
la dejo ir, correr,
buscar lo que aún queda de mi misma
hacer un mundo con retazos,
y entonces río,
porque aún puedo sentirme viva.
Ana María Ponce
poeta detenida desaparecida (fragmento de un poema escrito en cautiverio)
(Fuente: Natalia Schapiro)
No hay comentarios:
Publicar un comentario