Mañana
cuando no estemos,
cuando todo se haya vuelto oscuro,
cuando no nos quede
tiempo para derrochar
ni sueño que desgajar entre besos,
cuando mis manos se separen de las tuyas,
y tengamos que apretar
los puños con resignación,
cuando la boca no tenga más palabras
y las palabras desaparezcan
en un aturdido remolino,
cuando el cuerpo deje de sentir
la permanente compañía del miedo,
cuando los oídos se acostumbren para siempre
al silencio,
cuando definitivamente no estemos,
mañana,
nosotros los que fuimos
vivos,
los que reímos y lloramos,
y nos alimentamos amando,
queriendo la vida,
nosotros estaremos regresando;
y la piel será una oscura mezcla
de tierra y piedras
y los ojos serán
un inmenso cielo,
y los brazos y los cuerpos
se juntarán sin saberlo
y este niño que quisimos
estará allí
amándonos desde lejos,
sosteniendo nuestro grito eterno
abriendo nuestro vientre cálido
haciendo interminables y multiplicados
los puños cerrados con dolor.
*Ana María Ponce - Detenida y desaparecida en la ESMA.
Durante su cautiverio escribió poesía, que es memoria, lucha y futuro.
)Fuente: Darío Aranda)
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