CURIOSIDAD
Saber que uno está cerca de la muerte
y el cuerpo es un paisaje de batalla:
una carnicería en el cerebro.
¿Permitirías tú, amor desierto,
que en esta fiebre penitente abriese
la última puerta y la cerrase
tras de mí, sonámbulo e impasible,
o pondrías el pie
entre ella y el destino?
ACRÓSTICO
Solamente
intentaba conseguir
dejar en la tierra
algo de mí que me sobreviviese
sabiendo que debería haber sabido
impedirme a mí mismo
descubrir que sólo fui un interludio
atroz entre dos muros de silencio
solo pude evitar viviendo a la sombra
inocularle para siempre a quien amaba
dosis letales de amor que envenenaba
a su alma con un dolor eterno
sustituyendo el deseo por el exilio
inicié el viaje sin retorno
dejándome llevar sin resistencia
al fondo de una interna
aniquilación llena de nostalgia.
XVI
(Análisis hemático del amor)
Con el amor que se interpone
entre vosotros
y mi miedo
se alteran los parámetros orgánicos
de mis restos en frágil equilibrio
bien restaurados y supervisados.
Y podría hacer un Lied amargo
dedicado a mis seres más amados
modificando mis CD4
y bajando el nivel de protrombina
de este cuerpo que flota en endorfinas
sin jeringas o fármacos
que las lleven.
La sed por soñar aumenta la fiebre
y causa hemorragias invisibles
exiliando de la sangre los hematíes.
Pero las lágrimas lubrican el deseo
provocan más nostalgia
y anestesian.
La amistad protege y el amor cura
el odio contagia y hiere
la indiferencia mata.
Apagado este incendio sobrevivid libres
de este estertor final de quien os ama.
(Fuente: Henderson Espinosa)
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