ATARDECER
Aquí estamos
tejiendo antiguos sueños.
Ya la tarde ha caído; está azul la ventana
y hay una fina sombra morada en torno nuestro.
Nos borramos en la hora, amigo mío;
ni tu cálido acento
logra ahuyentar esta espectral atmósfera
en que, como la luz, nos disolvemos.
Mi cabellera es como un humo pálido
y humo tus ojos negros.
Somos dos sombras en la sombra, en tanto
se deshace la rosa del silencio.
(de “Espejo en sombra, 1925)
*
VERSOS A LA NOCHE IMPOSIBLE
Más allá
de este cielo de chimeneas
está la noche,
pienso inmóvil i tensa.
No la noche sofisticada,
de la ciudad ebria;
turbia del aliento de los hombres
i de sus huellas;
sino la alta, pura,
profunda noche verdadera.
La siento aquí, en mi pecho sofocado,
como una presencia.
En el latido de mi sien,
en la ruta violeta de mis venas,
su soplo antiguo crece,
desesperada sed en mi boca que tiembla.
Con qué dolor oigo cómo me nombra el viento
más allá de las paredes que me cercan!
Con qué amargo delirio
le echo llave a la puerta!
(Poemas del cuaderno de tapa de cuerina, 1941)
E. B.
(1896-1949)
Nota: "i" en vez de "y", en el original de poema y en otros de los no reunidos en libro.
(Fuente: Daniel Gayoso)
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