PRINCIPIOS FINALES
Madre,
la luna se derrama de manía límpida
cristal en melodía abre sus muslos de voz
vertiente una fluida luminaria
sangra blanca entre las ubres negras
madre,
la luna se derrite cremosa
en un arroyo de leche condensada
y una fiebre orfebre vertebrera
su filo corta plumas
pierde timbres de voz
pierde su lengua
máquina sin ojos
del instante en que sucumbe
madre,
es el fin,
el mundo yace en dos plétoro de lactancia
musítame las nanas del adiós.
Sin prisa sin pausa
Chivilcoy, Buenos Aires, Argentina
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