es el cielo
confuso
en que el
ocaso
sangra su dominio
huyen de la tierra
y su regazo tenebroso
es el carbón
es el oro
el rumor sísmico
son las flores
de raigambre morada
es la eventual vestidura
el fuego que duerme
pero amaga
recién llegado
es la noche
que apura
con tabaco,
alcohol y opio
anguila sagaz
agua triturada
boca infecta
y en el confín
se abre el abismo
de leches contrarias
y sobre el enigma
del sitio y la nieve
la nube roja
de Mondrian
esa cabellera
ese pelaje desmañado
ese metal desvanecido
vivo
corpuscular
a medias
de a minutos
se remoja los zapatos
para no morir
- Inédito -
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