En el cuadro de una de las paredes
puse la imagen de una gallina, es
bondadosa conmigo, es buenísima
para mí, escucha tantísimo más
de lo que digo. Dije ventana y miró
Dije Dios y cacareaba. Me construye,
así, me hace hablar, me hizo sentir que
verdaderamente hablo, emito señas:
digo país y ladran pobres perros, digo
huesos y refulge Dios. Así. Me puso
frente a mí, la gallina: dije yo y soy
ustedes, dije yo como si no fuera yo
y fui alguna cosa más real que gallina
o perro o Dios. Así. Pensé: cacareo
como un país. Y yo ahora como
un santo, o como un loco me siento,
le dije a la gallina. Y ella afirma. Pero sí.
Ha estado verdaderamente afirmándome
ella. Afirmándonos a todos. Afirmando
estas cosas para ustedes, para mí. Oh sí.
(Fuente: Facebook)
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