viernes, 5 de abril de 2024

David RosenmannTaub (Chile, 1927-2023)

 

CONCIENCIA CON CUERPO
 
 

Esa sed tiene garganta,
ese olor tiene jazmín,
ese agujero tiene nicho,
y la vida me tiene a mí.
 
Ese pliegue tiene coraza,
ese amor tiene insistir,
ese cansancio tiene hombre
y la vida me tiene a mí.
 
Esa uña tiene dedo,
esa injusticia tiene sanedrín,
ese arrebol tiene torbellino,
y la vida me tiene a mí.
 
Desamparada ráfaga de niebla, ¿quieres dejarte de vivir?
¿Con musgo de ceniza y soledad
vas a engendrarme otra vez a mí?
 
Esa fragua tiene limosna,
esa amargura tiene cenit,
esa sangre tiene vena,
y la vida me tiene a mí.
 
Ese palor tiene mejilla,
esa violencia tiene reptil,
esa carcoma tiene dormitorio,
y la vida me tiene a mí.
 
Esa poda tiene cerrojo,
ese cuajo tiene cerviz,
ese barrote tiene celda,
y la vida me tiene a mí.
 
Rebulle, asáltate, culpable fardo, ¿quieres dejarte de vivir?
Con este hijo de poesía
voy a engendrarme otra vez a mí.
 
Esa penumbra tiene estrella,
esa miseria tiene meretriz,
ese alborozo tiene alero,
y la vida me tiene a mí.
 
Esa crueldad tiene capullo,
ese baladro tiene mastín,
ese vómito tiene cielo,
y la vida me tiene a mí.
 
Esa esperanza tiene arena,
esa fijeza tiene cicatriz,
ese silencio tiene mortaja,
y la vida me tiene a mí.
 
Horizonte de la penuria,
tienes la fuente del gemir;
gemir, tienes a la vida;
vida, me tienes a mí.
 
Y yo tengo la luz de un día,
un claro día que viví:
la placidez hiló su espuma:
en la espuma me sumergí.
¡Y yo tengo la luz de un día!
 
 
(Fuente: Marcelo Sepúlveda Ríos)
 
 


No hay comentarios:

Publicar un comentario