CATARATAS
CATARATAS
Hace tiempo que Cristo
está crucificado en luz
y no en madera.
y estar crucificado en luz
y volar
es una misma cosa.
Junto a las iguanas
que apenas si se ven
correr como alfileres al sol,
sobre las piedras,
me quito la camisa,
me arranco las espuelas
(no debemos luchar
contra ningún demonio,
dicen mis teólogos,
tenemos que luchar con nuestro ángel
para que él nos venza).
Las aves
que hacen sus nidos en las rocas,
casi bajos las aguas,
parten de pronto con las alas húmedas
y el estruendo en su pecho diminuto.
Arqueo suavemente el pubis
hacia las cataratas
o mucho más arriba
hacia el Dios Creador, el nuevo Hijo
que desprende una mano de la cruz
Y la apoya en mi sexo,
azul mañana.
HAY UNAS FLORES VIOLETAS
HAY UNAS FLORES VIOLETAS
Hay unas flores violetas
en un monasterio
que en invierno crecen como un colchón
a la sombra de los árboles.
Y uno puede tirarse de pecho
sobre ellas
y sentir hasta el alma
la humedad de la tierra.
Un día, le pedía a Dios, con lágrimas:
Carajo, estate siempre así conmigo
como ahora.
A vos sí
te pido que me quieras.
(Fuente: Daniel Rafalovich)
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