PALABRAS SUELTAS
Falso.
Nunca escribí un poema para mí.
Nunca he escrito una palabra para mí
salvo en mi agenda
o en algún cuaderno.
En mi agenda
en algunos cuadernos olvidados
he escrito, sí,
muchas palabras para vos
para mí.
Palabras como piedras.
Pero no eran poemas.
Es verdad. Es mentira.
Quizás los únicos poemas que he escrito
son los que encuentro
en las palabras que he escrito
para vos
para mí.
Esas palabras que sólo leeremos
vos y yo.
¿Será verdad?
No lo sé.
Nunca he estado seguro
de cuáles son mis poemas verdaderos.
Quizás mis poemas verdaderos
estén entre algunas palabras
que a veces encuentro en alguna agenda
o en un viejo cuaderno descartado.
Frases sin terminar
palabras sueltas.
Piedras.
Allí
fragmentado
en gotas
aquí o allá
está todo lo mío
está todo lo mío en vos
todo lo tuyo en mí.
Nunca uniré esas palabras.
Es bueno que queden allí.
Es bueno que nadie ordene
que nadie cambie esos mensajes secretos
las palabras que he escrito
y seguiré escribiendo
sólo para vos, para mí
o lo que es lo mismo
sólo para vos y para mí.
No sé si seguiré escribiendo poemas.
No sé
si me será dado escribir más poemas.
Pero es seguro que habrá otras palabras
escritas para vos solamente
para mí y para vos en mi agenda
Quizás algún día pueda escribir un poema
tan verdadero
tan inocente
tan desnudo
tan explosivo
tan complejo y tan simple
como esas frases sin terminar
esas palabras sueltas
que cada tanto
descubro con asombro en mi agenda
o en un cuaderno descartado.
Es mi letra. La reconozco.
Pero no reconozco esas palabras.
Sólo signos o huellas
mensajes que yo no sabía que eran mensajes.
Pequeños
minúsculos fragmentos
que están ahí.
Como piedras.
Y yo no sabía que eran piedras.
Si hubiera sabido que eran piedras
no hubiera podido escribirlos.
Cuando escribo una palabra
no sé que será sólo una palabra.
Cuando empiezo a escribir una frase que no termino
no sé que quedará sin terminar.
No sé que se convertirá en piedra.
Quizás algún día
escriba un poema sin saber que es un poema.
Quizás algún día
logre escribir un poema
que se convierta en piedra.
(Fuente: Cecilia Pontorno)
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