domingo, 1 de marzo de 2026

Anselmo Maciel (Buenos Aires)

 

 

28 – El Cerro

 

Se acaba de ir
la última matriarca del Abasto,
pero solo
al barrio de arriba,
porque de este barrio
nadie se va
solo se cambia de piso.
 
Y esta noche será
un tango portentoso y santiagueño,
y una chacarera expósita y de cemento,
porque los bares de Balvanera
saben tu nombre de Madre,
y han de llorar esta febrera noche
con la sangre agria
de un hijo no reconocido de Dios.
 
Madre Lily
que nos contuviste en tu templo,
que nos diste el gesto trascendente del respeto,
que guardaste y cobijaste a los poetas
guachos y tristes de la Ginebra de Zenón
esas paupérrimas humanidades con deseo de eternidad
que crecieron desde tu sótano, como flores de materia oscuras.
 
El futbol no sabe tu nombre
pero la pelota está triste,
porque se acuerda de que fueron mucho y felices,
que la vida de los hombres las separo
pero quien te dice, se pueda seguir jugando aun después de irse.
Y verlo a León y que se extingan las cicatrices,
que los pies estén en su lugar
y volverle a patear el culo a este mundo triste.
 
Volverá mañana el mercado,
lo hará solo para despedirte
con un ramo de perejil y pescado fresco
volverán las viejas caras con su mejor traza
a perder en un pool con todas las bolas negras
porque no importa ganar
sino estar con lo que nos ha hecho felices
y por Anchorena marcharemos rezando
Lily Gonzalez Not Dead!!
 
Y aunque sea mucho el atrevimiento
te pedimos que nos recuerdes,
que no nos olvides
somos un simple recuerdo en tu memoria,
una de un viaje
de Brea Pozo hasta el poso de brea
de una ciudad imaginaria, bella, absurda
que se llamó Buenos Aires.

 

(Fuente: Daniel Quintero) 

No hay comentarios:

Publicar un comentario