SÁBANA DE ARRIBA
*
El inconsciente es un árbol lleno de pájaros muertos
que se echan a volar cuando uno menos lo espera
(O. H.)
*
LA MUERTE TIENE UN DIENTE DE ORO
La muerte no tiene dientes: se ríe con la encía pelada.
Y cuando muere un rico, la muerte tiene un diente de oro.
Y cuando muere un pobre, no tiene ningún diente
o le crece un diente picado. ¿Cachái ganso?
La muerte tiene la boca
llena de muelas tristes, de colmillos cariados,
llena de jugo gástrico en lugar de saliva.
Yo tuteo a la muerte.
“Hola, Flaca, le digo. ¿Cómo estái?”
Porque todavía soy un diente de leche.
*
A MI BELLA ENEMIGA
No seas vanidosa amor mío
porque para serte franco
tu belleza no es del otro mundo
Pero tampoco es de éste
*
SÁBANA DE ARRIBA
Me instalé cuidadosamente doblado
entre la ropa blanca del closet
Sacaste las sábanas de tu cama
y me pusiste de sábana de arriba
Te deslizaste debajo de las tapas
y te cubrí centímetro a centímetro
Entonces fuimos barridos por el huracán
y caímos jadeantes en el ojo de la tormenta
Ahora yaces bañada en transpiración
con la vista perdida en el cielo raso
y la sábana de arriba
aún enredada entre las piernas
*
EN UNA ESTACIÓN DEL METRO
Desventurados los que divisaron
a una muchacha en el Metro
y se enamoraron de golpe
y la siguieron enloquecidos
y la perdieron para siempre entre la multitud
Porque ellos serán condenados
a vagar sin rumbo por las estaciones
y a llorar con las canciones de amor
que los músicos ambulantes entonan en los túneles
Y quizás el amor no es más que eso:
una mujer o un hombre que descienden de un carro
en cualquier estación del Metro
y resplandece unos segundos
y se pierde en la noche sin nombre
*
HUESO
Curiosa es la persistencia del hueso
su obstinación en luchar contra el polvo
su resistencia a convertirse en ceniza
La carne es pusilánime
Recurre al bisturí a ungüentos y a otras máscaras
que tan sólo maquillan el rostro de la muerte
Tarde o temprano será polvo la carne
castillo de cenizas barridas por el viento
Un día la picota que excava la tierra
choca con algo duro: no es roca ni diamante
es una tibia un fémur unas cuantas costillas
una mandíbula que alguna vez habló
y ahora vuelve a hablar
Todos los huesos hablan penan acusan
alzan torres contra el olvido
trincheras de blancura que brillan en la noche
El hueso es un héroe de la resistencia
*
TORRES GEMELAS
Estrellaste tu avión contra mi torre
y yo mi avión contra la tuya
Eso fuimos los dos:
torres gemelas que se desplomaron
torres en llamas que se hicieron escombros
Y ni siquiera habrá un monumento
a la memoria de nuestro amor:
solamente un terreno baldío
y una nube de polvo
*
SASTRERÍA
Me he probado la muerte como un traje
que por ahora me queda grande
Y tengo mucho miedo
de que mi cuerpo empiece a crecer
hasta alcanzar el tamaño de mi muerte
y que de pronto la ropa me quede bien:
los zapatos holgados
la camisa impecable
el traje a la medida
*
PARÁBOLA DEL TRIÁNGULO
Había una vez
dos ángulos inferiores
que planeaban eliminar
al ángulo superior
Olvidaron sin embargo
un principio elemental
Ningún triángulo puede
existir con dos ángulos
Perpetrado el crimen
y como era de esperar
el triángulo completo
desapareció del mapa
Y con él los victimarios
En el diseño del universo
nadie está libre de cavarse
su propia tumba
*
MOVIMIENTO SÍSMICO
Tuve una vez un gran amor
que derribó mi casa
agrietó mis puentes
y me hizo perder el equilibrio
Después vinieron las réplicas:
amoríos de baja intensidad
que ni siquiera
me hicieron temblar
En cuanto al gran amor
ay mísero de mí
todavía respira
debajo de las ruinas
*
DESCRIPCIÓN DE UNA SELFIE
Dicen que encontraron una foto en el sarcófago del faraón Ramsés I. En el trasfondo, aunque un poco borrosa, se ve la ciudad maya de Chichén Itzá, y más atrás, cerca de la pirámide, las Torres Gemelas envueltas en llamas. Dicen que la selfie fue tomada con un smartphone hace miles de años, pero los incrédulos replican que sólo son fantasías de personas delirantes. En la foto se divisa también el océano Atlántico. En sus aguas azules hay tres carabelas ancladas frente a una isla, y al lado de la playa, con los motores encendidos, la nave Apolo XIII, a punto de despegar. A la derecha se ve la Torre Eiffel convertida en fierros retorcidos; a la izquierda, los edificios del Kremlin reducidos a cenizas, y al centro, la Basílica de San Pedro como un montón de escombros. Sin embargo, los Jardines Colgantes de Babilonia y el Faro de Alejandría relucen en todo su esplendor. Inexplicablemente, el fotógrafo no aparece en la selfie, pero en el suelo se proyecta su sombra. Dicen algunos que puede ser un astronauta, o quizás un extraterrestre. Y otros, no sin cierta incomodidad, que puede ser un simio con una sonrisa en los labios.
(Fuente: Mario Meléndez Muñoz)
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