jueves, 8 de agosto de 2024

Abelardo Castillo (Buenos Aires, 1935 . 2017)

 


 

Las otras puertas

 

Existen, efectivamente, aparecen de improviso 
en un tapial por elque he pasado mil veces, 
detrás de un alto mueble, en las
madrugadas tristes de las recovas. 
 
Conducen con demasiada frecuencia 
a casas abandonadas, a pasillos
subterráneos donde hay otras puertas 
detrás de las cuales suelen ocurrir crímenes 
o incestos, a salas góticas donde
duermen condesas de boca ensangrentada 
junto a jóvenes monjas de boca ensangrentada, 
a laberintos de espejos que reflejan todas 
las imágenes menos la mía, 
a laberintos deespejos donde únicamente se refleja 
una cara que odio.
 
Hace mucho que ya no les temo. He descubierto 
que todo lo que hay detrás de ellas pertenece, 
aunque de manera algo molesta, al mundo. 
 
La última que abrí da a este lugar 
de mi propia casa donde escribo
estas palabras, sólo que no ahora, 
es una sensación extraña,
no ahora sino dentro de algún tiempo, 
dentro de algún tiempo.
 
 
*****
 
(Fuente: Daniel Rafalovich)

 

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