como esos peces ciegos del abismo
sosteniendo en el resuello
océanos de pimienta,
ahogados, nautilus
silencio.
Porque la noche, amor mío
no siempre comienza en el ocaso
ni termina con la aurora.
II
Algunos objetos infinitos
tienen la profundidad de un bosque
pintado en una tabla
la lobanilia que creció
del sueño de Fibonacci
las nubes inmortales
tejiéndose, destejiéndose
sobre el trazo multicolor
de la pradera
el lustroso horizonte de lomas
donde primero voló el invierno
el pobre enigma de la muerte.
III
El árbol mirado
en el estanque japonés
a la caída de las hojas
(la agradable aventura de verlas caer)
germina voraces paréntesis
signos de puntuación
gatos de circo
aros de cebolla
en todo momento el origami
de los sexos en los sexos.
(Fuente: Facebook)
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