«Un poema para Gaza»
Traducción de Juan Carlos Villavicencio
Nunca conocía la muerte hasta que vi el bombardeo al campo
de refugiados
Cráteres llenos de tobillos desfigurados y salpicados torsos
Pero sin señal de cara alguna, la única impresión un grito que se desvanece
Nunca entendí el dolor
Hasta que una niña de siete años se aferró a mi mano
Me miró con suaves ojos marrones, esperando respuestas
Pero yo no tenía nada
Sólo la respiración apagada y lápices sin tinta en mi bolsillo de atrás
Que no podrían llenar páginas de acuerdos o entendimientos
En la otra mano sostenía la llave de la casa de su abuela
Pero no pude abrir la celda que retenía a sus hermanos mayores
Dijeron: con una honda tiramos sueños para que el otro lado sienta
la presencia de nuestro padre
Un artesano
Construía casas en zonas donde nadie construía
Y cuando cayó, se quedó en silencio
Una bala calibre .50 rasgó su cuello destrozando sus cuerdas vocales
Demasiado cerca del muro
Su martillo debe haber sido un arma
Él debe haber sido un arma
Invadiendo las colinas de los asentamientos y la demografía
Entonces su hija estudia matemáticas
Siete explosiones por ocho cuerpos
Es igual a cuatro Resoluciones del Congreso
Siete helicópteros Apache por ocho aldeas palestinas
Es igual al silencio y una segunda Nakba
Nuestra tasa de natalidad menos su tasa de natalidad
Es igual a un mar y 400 pueblos reconstruidos
Un estado más dos pueblos… y ella no puede dejar de llorar
Nunca conoció la revolución o la ecuación adecuada
Lágrimas en el papel con la punta de sus dedos
Buscando respuestas
Pero sólo tiene profesores
Mira hacia el cielo y ve estrellas de David demoliendo la miseria
con misiles cargados de fuego del infierno
Ella evoca palabras y recuerdos de su último abrazo antes de que él
se volviera y cayera
Ahora bombea agua sucia de pozos, mientras los asentamientos se dividen
y conquistan
Y el asesino de su padre se sienta frente a la playa
con su vernácula lengua europea
Ella evoca las palabras, mientras ellos piensan hacia atrás
En nociones obscenas y confusión indígena
¡Esta es nuestra tierra!, dijo
Ella tiene siete años
¡Esta es nuestra tierra!, dijo
Y no necesita un libro de historia ni un maestro de escuela
Ella tiene estos muros, este cielo, su campo de refugiados
Ella no conoce la ecuación adecuada
Pero ella ve mis lápices sin tinta
Ya no espera mis respuestas
Sólo sostiene la llave de su abuela… buscando algo de tinta
A Poem for Gaza
I
never knew death until I saw the bombing of a refugee camp / Craters
filled with disfigured ankles and splattered torsos / But no sign of a
face, the only impression a fading scream / I never understood pain /
Until a seven-year-old girl clutched my hand / Stared up at me with soft
brown eyes, waiting for answers / But I didn't have any / I had muted
breath and dry pens in my back pocket / That couldn't fill pages of
understanding or resolution // In her other hand she held the key to her
grandmother's house / But I couldn't unlock the cell that caged her
older brothers / They said, we slingshot dreams so the other side will
feel our father's presence / A craftsman / Built homes in areas where no
one was building / And when he fell, he was silent / A .50 caliber
bullet tore through his neck shredding his vocal cords / Too close to
the wall / His hammer must have been a weapon / He must have been a
weapon / Encroaching on settlement hills and demographics // So his
daughter studies mathematics / Seven explosions times eight bodies /
Equals four Congressional resolutions / Seven Apache helicopters times
eight Palestinian villages / Equals silence and a second Nakba / Our
birthrate minus their birthrate / Equals one sea and 400 villages
re-erected / One state plus two peoples...and she can't stop crying /
Never knew revolution or the proper equation / Tears at the paper with
her fingertips / Searching for answers // But only has teachers / Looks
up to the sky and see stars of David demolishing squalor with hellfire
missiles // She thinks back words and memories of his last hug before he
turned and fell / Now she pumps dirty water from wells, while
settlements divide and conquer / And her father's killer sits beachfront
with European vernacular / She thinks back words, while they think
backwards / Of obscene notions and indigenous confusion // This our
land!, she said / She's seven years old / This our land!, she said / And
she doesn't need a history book or a schoolroom teacher / She has these
walls, this sky, her refugee camp / She doesn't know the proper
equation / But she sees my dry pens / No longer waiting for my answers /
Just holding her grandmother's key… searching for ink
(Fuente: Descontexto)

No hay comentarios:
Publicar un comentario