jueves, 8 de febrero de 2024

Jorge Aulicino (Buenos Aires, 1949)

 

Puede ser un dibujo de texto que dice "Selecciones de AmadcoMandarino LA NADA JORGE AULICINO"

11-Lucas 22.53
 

Ha ido a caminar con los suyos. Con el cuervo gitano
y con la gorda avutarda; con el congrio y el crédulo
y con el taimado, el asesino y el zorro; con los guardias
nocturnos, con los feroces gnomos, con las mujeres
de axilas sudadas, con el vulgar estafador, con el reno.
En cada dintel de la parva civilización clavó su señal,
y en quiénes lo invocan brilla un momento la moneda delusiva,
la conmiseración por el infortunio propio que alza un remedo
de pasión de mártir sobre el fracaso de un intento espurio.
Degeneración del deseo en cálida covacha; en carne y jugo.
Caída ante el irresistible par de los contrarios; Dioscuros
que atraviesan la mente de los súbditos haciéndoles desear
la mullida esclavitud y arrancan gritos de la mínima llaga.
Con el manto de nada, sobre el agua, sobre la línea de resistencia.
sobre el polvo, el desierto o el humo, el horizonte blanco,
camina sin sombra, con ejércitos de rumiantes quijadas,
con batallones de ciegos que miran hacia el monte
al que subirá para decir: “Hay otro, más allá; y luego otro y otro;
la obra no acabará, la obra no termina; cese el ruido, la alabanza”.
 
 
 

12-Roman speaker
 

Lo encontrarías en el huerto y le preguntarías por tus denarios.
Con voz contrita lo interrogarías por el devenir del hogar, la
suerte de los críos, el pretor y el edil, la leche de cabra y el sofisma.
¡Ah, miserable que agudiza el aura de la nada! Lo colgamos
a tu vista porque no lo mereces. El vértigo, no la futilidad,
es lo que no resistes. Retrocedes ante el arroyo y el cañón,
temes el papel que se alza en el viento
porque allí puede estar escrita tu sentencia.
Has levantado templos, minaretes, oráculos y criptas
para olvidar la creación, no para atravesarla con santo estoicismo.
¿Para qué las Galias? ¿Para mejorar los abastecimientos?
¿Para qué Bizancio o la corona del germano?
Te espanta el oscuro fogón, el silencio de la vajilla,
el manto del héroe si no está sembrado de migajas;
temes la escasez de aceite como a un abismo.
 
 
 
Jorge Aulicino, "La nada", Selecciones de Amadeo Mandarino, 2003; "Estación Finlandia", Editorial Bajo la Luna, 2012; "Poesía reunida", En Danza, 2020

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