Retrato de un maniquí como Dios
¿Por qué no me amas? Te puedo dar todo esto:
la tierna cabeza de tu papá indultada por el tiempo, con
las comisuras de los labios limpias de azúcar. Tus árboles
han visto más humo que crepúsculo. Tus sedas & tu ropa
de cama ya no están. Esto también lo vi pasar. Ciertamente,
algo oscuro se rompió en una habitación a oscuras. Tal vez tu
maldición, a lo mejor el hechizo que te protegía. Suponiendo
que tuviera la respuesta, ¿& entonces? Mucho más fácil para mi
sacarte a patadas de acá que sonsacarte algo. Tu hogar, el lecho
de un río, un chorrito de agua entre los dedos de los pies. Vos,
la bestia peluda. Podría jurar que te conozco. Sos de
un lugatrque tiene muchos dioses temibles. No tengo nada
que pueda servirte. Si deseás tanto lo divino,
te podés inventar a otra persona. No le importa a nadie.
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg
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