5 poemas 5
ESTÁS
CRECIENDO, ENREDADERA alimentada a lluvia tenue, húmedo así, racimo,
nervaduras desperezándose contra el aire, rozadera de savia y tallo,
cosa verde arrastrada hacia el hueso, antiguo sueño de semilla, estás
subiendo por el recuerdo de mi espalda o de la espalda de cualquiera, no
importa, la anterior o alguna otra, la próxima, el cuerpo es siempre
contra otro, una sucesión de vertederos, fregamientos, trepaderas,
accidente del viento y el sol cuando se obstinan, olvido momentáneo de
la muerte, estás abriendo las hojas, desplegadito de filamentos, y yo
surco la lengua como una tierra para que entres a crecer en mÍ
| Fotografía de Tamara Dean |
ACABA
DE APARECER UNA MARCA y la marca es el daño sobre tu brazo en la parte
más blandita, acaba de aparecer, la marca es una señal de mi daño donde
había besado otras cicatrices, no por curarlas, las besé por besarte y
que no quedara un espacio donde la enfermedad o el accidente pudieran
más que mi capricho: allí acaba de aparecer la segunda marca porque no
quisiera que esto de ir al límite nos deje en el acto aislado de la
única vez que me ofreciste el brazo para que te haga lo que hago, hasta
el dolor conmigo hasta el dolor de mí. Hube de tocarte para no quererte
como si no fueras el que tiene un poco de la arena del desierto entre
los dientes y muchos paisajes que no conocías entre las manos: sobre las
que acaba de aparecer la tercera marca. Sabemos algo de todo lo que
encuentra su vencimiento: andar perdiendo el verano y quedar de pie
donde las cosas de antes insepultas, como bajo tres cruces. Hice las
tres primeras marcas y el calor hizo bien su trabajo, lo hizo para vos y
para mí. Salieron después las estrellas, aunque ya estaban, pero no
podíamos verlas, aunque estén muertas como están y pensemos que al
verlas existen para nosotros, como creí que al darte el dolor te daba lo
más real. No hablemos de amor, todo es insostenible en el corto rodeo
del cuerpo, siempre termina por donde empieza, dando una vuelta,
acurrucándose sobre sí mismo, dejando testimonio de su hambre: acaba de
aparecer la marca que me devolviste como un beso furioso un segundo
antes de cerrar la puerta, cuando las cosas ocupan las esquinas ya es
demasiado tarde para pedir un abrazo, tomar agua, ofrecer un pañuelo y,
sin embargo, este aire denso que llena la casa, todo esto es coger pero
más total, más íntimo, más terrible, como robarte la sombra, que
aprendas a ser nube y quién queda librado aquí donde me quedo ni aire ni
agua ni tierra, ahora te estás quemando solo y tu marca a solas le gana
a la marca que me hiciste y le gana a las tres que te hice y vuelvo a
la noche antes de conocerte pero vuelvo: las cosas siguen insepultas,
empiezan a desaparecer y acabadas de desaparecer las marcas, tu brazo,
las cosas, se ocupan de darme el fríO
NOS
VAMOS CONTANDO LA HISTORIA. Metiste mi cuerpo en tu sueño como puse los
ojos en tu boca, apuntando para errar. Tenemos que poder: rasgar apenas
los contornos que son el cuerpo, contar con la confianza, ser el ruido
de nuestros nombres sin pronunciar. El perfume que me olés viene del
recuerdo, algo de tu silueta antigua es lo que suelto en la pared. Nos
ofrecemos sin saber: turbia mansedumbre para ocultar las pequeñas
desapariciones en el error de los cuchillos, somos cosas con filo que
restallan para hacer un quiebre en la cerrazón larga, cosas con filo que
chocan para sacarle al daño un segundo de luZ
| Fotografía de Tamara Dean |
POR
AQUÍ, DONDE NO PERSIGAS UN CORAZÓN, estoy: encendiendo una enramada,
espina por espina, devoro cada uno de tus fantasmas. Moviendo los
diecinueve músculos de la lengua, tomando de tu cuerpo lo que luego
asaltaré en el lenguaje: la placidez, la familia, el día. Todo lo
desarmo para mirarte mirarlo, para hacerte algo temblándotE
DE DÓNDE VIENE AQUEL RESPLANDOR, de dónde esta sacudida, de dónde ese estallido que lo vela, lo agita, lo aturde todo.
Desarmada, por tu nostalgia de aire. Por tu música azul, derramada.
De dónde llegaste, hermoso y herido, pájaro de lo alto, cómo negarte el árbol de mis noches para apaciguar tu corazón.
No podría dejarte como la luna no puede, incrustada de luz, dejar el cielO
de Sol por un rato, Abisinia Editorial, 2022
Colección Concierto Animal
(Fuente: Emma Gunst)
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