EL OJO LINTERNA DE LAS CAVIDADES
El ojo linterna de las cavidades
accede a lo que fueran
los objetos.
En las plantas,
en el centro otro ojo
a veces
soy el ojo que mira
y sin más desaparezco
Soy ojo que se deshace
por última vez
en este mirar
en esta visión
en este ascender de la tierra
1A
Es factible tener el desafío
de la página en blanco,
o es solo retórica del yo iluminado
en una extensión infinita
de la propia vanidad.
Parece no ser posible seguir manteniendo
actitudes contemplativas
en el dilema de la escritura
que se escribe a sí misma;
llegar al límite de la página
y del idioma
no es buscar la palabra, pues
está está se encuentra
en el lenguaje
que nos sirve para callar el horror
de los desmanes de aquellos
que desprecian
al hombre por el hombre.
Frente a ellos nos quedamos callados.
Frente a ellos, quedamos callados.
Seguimos la duda o buscamos
el significado
de los términos que no callan
el claro sentido
de la palabra nacer, asesinato, muerte.
Pues todo aquello que callamos,
nos fue sucediendo a cada
uno de nosotros,
con exacto pasmosa, y al mismo tiempo
que víctimas, cómplices
en el silencio
que tratamos de ocultar.
No, la palabra es sólo el decir
de realidades
más allá de ella, y el crimen, y el dolor, y el suplicio,
y el nacer y el fornicio, pueden
ser en el silencio,
y este verbo concretizado
es solo el medio
de propagación de una actitud
que se hizo acto.
Es un intento de comunicación efectiva
para lograr en los sonidos llegar
a la caricia
o el golpe desolador.
HASTA AGUAS
El uso compasivo de paliativos
en la herida,
tumba en opioides las sensaciones al aire libre,
colmado de pequeñas señales
de vida.
Con las extremidades raspando
en el exoesqueleto,
el sonido es similar al de las cuerdas vocales de los seres emplumados, especies de serpientes que reptan
volátiles entre montículos escalonados.
La densidad de las piedras
en el aire reverbera los sonidos.
JARDINES
Los vientos llegan a las copas
del fondo del parque,
hacen un giro y pasan rasantes
por las hierbas y plantas.
En realidad no hay fondo, es una extensión que se renueva
y las brisas siguen hasta que
se desvanecen
entre los pastos. Ubicado
en un lugar
que posiblemente no es el centro,
puedo ver toda la cardinalidad
como un paradigma de la imaginación.
No basta el agua y las semillas
para tener el diseño de la mente.
Las mismas semillas, que pasaron
por el interior de un ave,
tienen el aire de dioses.
La luz se expande bajo las hojas
y tallos
con el viento que viene al contrario de barlovento.
Los jardines aeropostales
se desplazan
con un grabado de la naturaleza.
Dentro del cerro hay un jardín.
En torno de él, el inconsciente abona la altura.
El traspaso de información hace crecer
la montaña tanto como sus árboles
y paisajes interiores.
Al emerger del paso bajo nivel,
a la izquierda,
sujetos por muros de piedra,
están el bosque y sotobosque rojizos
y amarillentos indistintamente.
Sin embargo la montaña sigue allí,
sin que se vean sus extensiones
cuidadas hacia sí.
Las formas del poder no se vislumbran,
y por lo mismo la inconsistencia
de los espacios
ceremoniales se hace evidente
en los jardines
Rodeado de vientos, el movimiento de sus hojas
desaparece entre las verticalidades del bosque.
Sin embargo hay otros parques
y jardines, pero nunca los vi.
Pasé por ellos y no pude encontrar sus marcas.
Sé que existen
Pues la vi perderse en esos senderos.
-últimos dos párrafos -
Las forman esos senderos-
HASTA VIOLENCIA
Sólo humanos permiten que una
a una y cientos de personas
se ahoguen en el mar, sólo humanos arrojan personas,
vivas o muertas, con un peso para que se pierdan en el mar,
sólo humanos envían a decenas
de personas a morir en las nieves
de la montaña. Lo humano esté clausurado por el significado
de lo humano. No importa cuántas veces una operación se aplique
al cuerpo, pues no hay forma de escapar de lo humano, de salirse
de lo humano. Se es víctima de una ilusión desgarradora.
Todo otro animal no hace esas operaciones en otros animales,
ni busca en el lenguaje una opción que lo olvide.
Lo que el humano llama inhumano, sigue estando perfectamente acomodado dentro de él. Una a una y cientos de personas
se ahogan en el mar, son arrojadas, vivas o muertas,
con un peso para que se pierdan
en el mar, enviadas
a morir en las nieves de la montaña.
3C
Nadie tiene derecho a morir antes de tiempo;
todo el cuerpo se revela ante el acto que cercena
reacciones, desde el origen establecidas
a nivel genético por la savia
del fornicio y la revelación
de milenios de órdenes transcritas
en la más inverosímil coordinación de los detalles
posibles de la existencia.
El violentamiento de las expectativas, que a nivel
de estructuras moleculares está descrito,
atenta contra la más elemental humanidad genética,
y la descripción de estos movimientos sólo
es con las palabras que revelan
el posible transcurso
que llevarán los líquidos particulares de un cuerpo
en el momento en que el reflejo
de luz
es absorbido en las alteraciones
de conos y bastoncitos.
Nadie tiene derecho a quebrantar
la reelaboración
de las células y las nuevas epidermis que van emergiendo
desde el mismo tiempo en que
se produjo la combinación genética,
ni negar la posibilidad de la eyaculación
en la mujer que conocerá mañana.
Nadie tiene derecho a morir antes de tiempo,
porqué el espacio del cuerpo
se proyecta
hacia el próximo momento,
y tiene el espacio su espacio
en cada rostro
y cuerpo conocidos y es un espacio ya dado
y posible en el cuerpo de los hijos, del hermano,
de la mujer y cada uno de los que van haciendo
espacio a ese cuerpo que no puede violentarse
hasta el momento en que sea preciso quebrantarse
porque el aire es expulsado
por el mismo cuerpo
que se disuelve en sí mismo.
3b
Nadie Tiene Derecho a Matar
4A
Cada vaso capilar fue incapaz
de resistir la presión
y se rasgó esparciendo el líquido
en los pliegues cutáneos,
y esto se repitió en toda la fibra afectada por el puño
sobre el cual se ejercía el peso
del cuerpo en el triple
de su potencia. El hematoma de la cara, con sangre desparramada en los párpados y en el glóbulo del ojo,
se esparció por todo el cuerpo en cada nueva presión,
y las roturas fueron mayores hasta que la fuerza
del flujo decayó al punto que las pulsaciones
eran al ritmo del pestañeo apenas perceptible
en el cuerpo amoratado.
Después de todas las resistencias que no lograron amortiguar,
los filamentos óseos vibraron hasta el máximo
de su longitud para finalmente llegar a nivel de moléculas
y estirar los espacios entre elementos;
en estas vibraciones empieza
la descarga
que desencadenaría
la desintegración
de la ya quebrantable cohesión
de las áreas trizadas del hueso.
Se rasga la carne
y no hay armonía en el balanceo.
Una gota de saliva cubre lo cóncavo de una pieza
de goma que al acercarse al pedazo de piel,
la absorbe en el vacío, dejando una elevación
convexa y cerrada de epidermis.
Los electrodos se afirman, cuando los polos
se intercambian en los destellos
del roce
que cae de los electrones desencadenados
para alcanzar al próximo, y así seguir
hasta tener la posibilidad
de alcanzar la tierra.
B
Las manos son capaces
de sostener el mar
que cabe en el cuerpo, y a pesar
del agua del cuerpo,
no se puede abrir las aguas
que anegan la piel
de los desprendidos de la bahía.
Las manos envejecen en la sal,
que depositada
en las llanuras vino al mar
que no cupo
en los ojos cerrados de aquellos arrojados
por la borda, de cuyo costado brotó sangre y agua.
Y en las manos tienen todo
el mar posible de las llagas.
4b
La historia no tiene importancia para los implicados
en la flagelación, y el que sea viernes es determinante
en la fuerza de los golpes
que recibe
el posible cadáver, ya sea porque
no se sabe
o por la premeditada necesidad
de eliminar
uno a uno los presuntos hombres
no consultados en el desarrollo nacional.
Cuando ya no se tiene casi ojos
por los violentos
cambios de luz entre la celda
y el patio,
cuando los ojos ya no responden para observar
si se está orinando en el pantalón
o en el suelo,
estos ojos son capaces de fijarse en la ausencia de luz
para identificar algún rasgo
en la cara del hombre.
La boca ha aprendido a hablarse los nombres
de cada uno de los nombres
que vale la pena recordar.
Hay que buscar la sílaba muerta para tener junto
a la piel la cara de todos esos cuerpos.
Hay que nombrar el agua en la boca más seca,
agua nombrada en el río, en el agua, sin color ni forma
sólo agua en el agua, que ya
no es más
nombre sino agua en el cerebro.
La palabra árbol no es árbol
y es árbol
el que se nombra entre las paredes
hasta tal materia, que el olor
es agua en la piel
de cuantos nos la entregamos para compartir
la textura de las hojas que logramos retener
por el momento de su sonido.
Nombrar cada objeto para retenerlo, y entregar
el nombre para compartir las cosas, y llegar
a nombrar el nombre del país para tenerlo en la boca,
en la piel que conservamos, nombrar el país
para poder entenderlo y fundar
en el nombre,
la patria que nos acoja
en su historia.
πvre
OBRA: Aguas Servidas(1981)
Tres Canciones(1992)
Espacios de Líquido en Tierra(1999)
A veces Cubierto por Las Aguas(2003)
71-Setenta y Uno-(2004)
Plagio del Afecto(2010)
El Margen de La Propia Vida(2013)
La Casa Devastada(2015)
Poesía Cero(2017)
e-o
RÍOS√2021
(Fuente: Marcelo Sepúlveda Ríos)
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